Venezuela elegida para el Consejo de Seguridad de la ONU

Con el respaldo de casi toda la comunidad internacional

El pasado 16 de octubre, la Asamblea General de las Naciones Unidas, en votación casi unánime (181 países en 193), eligió a Venezuela como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El masivo respaldo de casi todo el planeta permite analizar junto con los lectores de El Popular las implicaciones que tiene este hecho.

A pesar del despliegue del Secretario de Estado norteamericano John Kerry para impedir que Venezuela fuera electa para integrar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la Asamblea General de ese organismo, en su 69° período de sesiones, eligió a Venezuela por la friolera de 181 votos como miembro no permanente de ese organismo.

La votación se dio en primera vuelta, a diferencia de la que terminó instalando también a España en ese organismo (por 132 votos en los mismos 193 estados presentes), que requirió de tres vueltas.

Todos los países de América Latina y el Caribe, Asia, Africa y buena parte del resto de los países respaldaron la candidatura venezolana.

Eso solamente puede interpretarse como un masivo respaldo a Venezuela y a la política desplegada por el Grulac (Grupo de América Latina y el Caribe) quien había adoptado una posición unánime en respaldo al Gobierno Bolivariano en su aspiración por incorporarse al organismo con mayor poder de decisión de las Naciones Unidas.

Estados Unidos al ataque

El New York Times había planteado: “Esto daría al Gobierno de Maduro un cargo importante y prestigioso en un cuerpo que se espera que haga frente a problemas críticos, incluyendo la respuesta mundial contra los combatientes del Estado Islámico” y recomendó que “Colombia, Brasil y otros países de América Latina deberían encabezar un esfuerzo para evitar que Caracas represente a la región en lo que se está convirtiendo en una vergüenza en el continente”.

Por su parte, The Washington Post, publicó un editorial titulado “Venezuela no se merece un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU”, en el que -entre otras cosas- señalaba que “Es tiempo para la acción más visible. Una oportunidad es en Naciones Unidas: El próximo mes Venezuela espera un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, en la que sería capaz de abogar por los aliados como Siria, Irán y Cuba. Sin oposición, el Gobierno de Maduro debe ganar los votos de dos tercios de la Asamblea General en votación secreta. El Gobierno de Obama podría ayudarse y enviar un mensaje al señor Maduro redondeando los 65 votos necesarios para mantener a Venezuela fuera del Consejo de Seguridad”.

En los días previos a la votación, los mismos medios dieron una amplia difusión a una nota enviada por varios senadores norteamericanos, quienes le señalaban al secretario Kerry que “Además del desdén dialéctico mostrado por el presidente Maduro hacia Naciones Unidas, las acciones de su gobierno en la ONU y en el país están en contra de principios fundacionales y las normas de la Carta de Naciones Unidas”.

El ingreso de Venezuela en el Consejo de Seguridad de la ONU constituiría un duro golpe para EE.UU. y para Naciones Unidas, en un momento en el que tenemos que colaborar para hacer frente a los desafíos más apremiantes del mundo”, agregaron.

Estados Unidos debe adoptar una postura decisiva en este tema, dandole voz y voto a los oprimidos y promoviendo nuestros ideales de democracia, libertad, y respeto por los derechos humanos”, concluía la nota de los republicanos Marco Rubio (Florida), Mark Kirk (Illinois) y John McCain (Arizona) y los demócratas Robert Menéndez (Nueva Jersey), Richard Durbin (Illinois) y Bill Nelson (Florida). (Negrillas de PSS)

Si bien el propio Kerry había señalado que “no se opondría activamente a la elección de Venezuela”, la propia embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power, manifestó: “Lamentablemente, la conducta de Venezuela en la ONU ha ido en contra del espíritu de la Carta de la ONU y sus violaciones de los derechos humanos en su territorio están en conflicto con la letra de la Carta”.

La embajadora Power aseguró que Estados Unidos “seguirá exigiendo al Gobierno de Venezuela que respete las libertades fundamentales y los derechos humanos universales de su población” y recordó que los candidatos al Consejo de Seguridad “deben ser contribuyentes al mantenimiento de la paz y la seguridad internacional y apoyar los otros propósitos de la ONU, incluyendo la promoción del respeto universal de los derechos humanos”. (Negrillas de PSS)

Power también subrayó que los grupos regionales tienen “la responsabilidad de presentar candidatos que cumplan estos criterios y apoyen totalmente los principios de la Carta de la ONU”, lo que a su juicio no se cumplió con la candidatura venezolana.

El mantenimiento de la paz y la seguridad internacional

La embajadora Power parece desconocer que el Gobierno Bolivariano de Venezuela es uno de los garantes del proceso de paz en Colombia, o que es el país que mayores esfuerzos ha realizado en el continente para impedir el narcotráfico y el lavado de activos, o que ha enviado brigadas humanitarias a Haití y Palestina, o que ha recibido familias de refugiados sirios, entre muchas otras actividades de solidaridad internacional y de contribución a la paz mundial.

No puede decirse lo mismo del gobierno que representa la embajadora Power, inmerso en una cantidad de conflictos bélicos sin precedentes en la historia de su país, a pesar del Premio Nobel de la Paz que detenta el presidente Barack Obama.

Los ejércitos venezolanos nunca han salido de sus fronteras desde las guerras de la Independencia, en la que recorrieron media América Latina, liberando desde la propia Venezuela hasta Colombia, Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia.

Las misiones venezolanas en el extranjero han sido siempre misiones humanitarias, llevando insumos médicos, alimentos y profesionales de la salud a adistintos puntos del globo.

Pero sobre todo parece ignorar Power que el mundo ha cambiado. Ya Estados Unidos no es el amo del mundo, que le dicta normas de comportamiento al resto de los países.

Hoy han surgido nuevos agrupamientos de poder en el seno de las Naciones Unidas, como el Brics (acrónimo del grupo formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), el propio Grulac mencionado más arriba, la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), entre otros.

Los pitiyanquis de siempre

La derecha venezolana no dudó en hacerse eco de las posiciones más radicales en contra del apoyo recibido por Venezuela de las naciones del mundo.

La ex diputada María Corina Machado, del ala más radical del sector aintidemocrático venezolano, señaló a través de su cuenta de la red social Twitter: “Mucho más pierde la ONU de lo que gana el régimen venezolano”.

No hay plata ni puesto en Consejo de Seguridad q lave la cara de la represión, la mentira y el fracaso de este régimen”, agregó en otro mensaje.

Mientras tanto, el gobernador del estado Miranda y candidato presidencial derrotado Henrique Capriles Radonsky, manifestó por la misma vía que “Ese ingreso no le interesa a la mayoría de los venezolanos”.

Ellos celebran con champaña el ingreso de Venezuela al Consejo de Seguridad de las ONU, mientras en el país caen a diario 50 Robert Serra”, añadió refiriéndose al diputado asesinado el pasado primero de octubre por un grupo paramilitar.

Una victoria del comandante Chávez

Allí en la ONU hace unos minutos acabamos de tener una victoria, un récord mundial de apoyo, de amor, de confianza. 181 países le han dicho a Venezuela aquí estamos, te respaldamos”, dijo el presidente venezolano Nicolás Maduro desde el palacio de Miraflores al conocer la noticia.

Este es un día en que el mundo le ha dado un apoyo a nuestra patria. (...) Debemos sentir en nuestro corazón la felicidad y alegría de que Venezuela en el mundo es un país querido”, agregó.

Habría que ver, aquellos que dicen, pájaros de mal agüero que dicen que Venezuela está aislada en el mundo. ¿Quién está aislado?”, señaló Maduro.

En tanto, el canciller venezolano Rafael Ramírez destacó que “este rotundo triunfo es el resultado de una decisión del comandante presidente Hugo Chávez Frías, cuando en enero de 2007 decidió postular a Venezuela como candidato. Es evidencia del respaldo mundial que continúa teniendo su mensaje de paz, solidaridad y justicia social”.

Asumimos este reto determinados a luchar contra del sometimiento de los pueblos a la subyugación, la dominación, la explotación y la ocupación extranjera y la denegación de los derechos humanos fundamentales”, subrayó Ramírez.


 Venezuela representará en el Consejo de Seguridad a los pueblos que, como dijo el Che Guevara en la misma Asamblea General de la ONU, “han dicho basta y echado a andar”.


Publicada originalmente en el semanario El Popular (Montevideo, Uruguay, número 290, 23 de octubre de 2014).

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